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La desaparición
de Sebastián Bordón
Martes 7 de octubre
Desde la Comisaría 24, el Comisario Escobar
mantuvo reiteradas conversaciones telefónicas que van desde el 2 al 10 de octubre
con una "parapsicóloga" de nombre Amanda
Ledesma. Los policías la llaman la "gorda", con sus "servicios" colaboraba
habitualmente con la plana mayor de la Policía en casos importantes. Era además
la pareja de el ex Comisario Petricorena. Estas llamadas habrían tenido
por objeto el elaborar un plan para desviar la investigación sobre el paradero
de Sebastián Bordón. Escobar
había ordenado registrar todas las llamadas de la Comisaría en un cuaderno, pero
este registro inexplicablemente se interrumpió entre el 4 de setiembre y el 12
de noviembre, también se perdió el libro donde se dejaban asentadas las llamadas
recibidas. Hubo una orden estricta al respecto, e incluso fue sancionado con arresto
un agente por la pérdida del libro.
A la mañana, desde la Comisaría 24, Escobar
habló con Ledesma.
De inmediato Ledesma
se comunicó con el Comisario Inspector Atencio
y un minuto después, Ledesma
volvió a hablar con Escobar.
Atencio
informó a todos los medios que una mujer lo había llamado en forma anónima para
contarle que llevó a Sebastián Bordón en su auto el 4 de octubre, y entre otras
cosas describió que el chico fumaba mucho, que estaba nervioso porque su padre
solía pegarle. Dijo también que su padre, Luis Bordón, habría reconocido esta
situación y le habría aconsejado difundir un mensaje por todos los medios diciéndole
que no lo reprendería. Sobre la identidad de la mujer, Atencio
le comentó a Félix Hernández, que se trataba de la pareja de un Comisario
retirado apodado "Chivato".
Durante la investigación judicial el informe de las llamadas del teléfono de Amanda
Ledesma reveló que el 3 y 4 de octubre llamó reiteradas veces a la Comisaría
25 de Guaymallén para denunciar la situación de abandono de unos menores que refugió
en su casa.
La introducción de los falsos testimonios fue simultánea a la muerte por abandono
de Sebastián Bordón, ya que de acuerdo a las pericias esto ocurrió entre el día
6 y 9 de octubre. También se infiere de las pericias que tuvo un período de agonía
de 48hs., que debió transcurrir en algún lugar muy frío, húmedo y oscuro, como
un sótano. Versiones periodísticas posteriores señalaron que los vecinos del Nihuil,
entre ellos el cura Abel Benítez, vieron policías merodear una casa abandonada
con sótano cercana al Destacamento. Posiblemente por temor, los vecinos del Nihuil
no declararon sobre estos movimientos.

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