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OTRO POLICÍA COMPROMETIÓ AL EX COMISARIO
"El Comisario Trentini tenía el manejo absoluto de la situación"


Comisario Hugo Ramón Trentini La doctora Marina Gutiérrez revisó a Merelo y dijo que la lesión en la cara no pudo producirle un desmayo. Dos vecinos del Nihuil estuvieron cerca del Destacamento pero no quisieron acordarse de nada. Un obrero de la fábrica Grassi vio a Sebastián caminando normalmente en dirección al Cañón del Atuel. Tres policías de la Comisaría 38 elogiaron el carácter "meticuloso" del Comisario Hugo Trentini. Luego de muchos "no me acuerdo" el oficial Walter Chaparro reconoció su responsabilidad en las irregularidades desde que Sebastián Bordón quedó "alojado" en el destacamento del Nihuil, no quiso precisar cuáles fueron las órdenes del Comisario Trentini y desvirtuando completamente una declaración anterior, dijo que a Luis Bordón "no le sorprendió la noticia de la huída de su hijo".

Tres para uno

El Oficial Inspector Raúl Walter Chaparro era oficial de servicio en la Comisaría 38, estuvo a cargo de todos los procedimientos desde que Sebastián Bordón se "fugó" del destacamento, fue quien le dio la noticia a Luis Bordón y dispuso demorar su llegada al Nihuil por orden del Comisario Hugo Trentini. También confeccionó la circular general por averiguación de paradero, recibió las actuaciones del Sosneado y le tomó declaración al camionero Humberto Vega Jiménez, procesado por falso testimonio. Su declaración dejó entrever que no se acordaba de nada que sirviera para entender cuál fue la lógica del procedimiento policial desde ese 2 de octubre de 1997.

Fabián Michaux era el oficial auxiliar el 1 de octubre de 1997. Por la noche, recibió un llamado del cabo Esteban Merelo pidiendo autorización para alojar a un estudiante de Buenos Aires que había tenido un problema con el contingente. "Le dije que no lo alojara" contó hoy Michaux al Tribunal. Pero al rato llamó el Comisario Hugo Trentini ordenando lo contrario. "Trentini me explicó que su padre iba a venir a buscarlo en el primer vuelo de la mañana". El Tribunal le preguntó ¿cómo sabía Trentini que Luis Bordón viajaría a San Rafael en avión si esa noche Luis Bordón salió a la terminal de ómnibus y recién a la madrugada consiguió un vuelo directo a San Rafael? Michaux respondió que quizás agregó esto después pero que tiene la imagen grabada de que esto se lo dijo Trentini.

Michaux habló por teléfono con Sebastián cerca de la medianoche. Quiso ser, según él, amistoso y le preguntó "¿flaco, qué problema tenés?" Sebastián le dijo que como él no les pasaba bolilla a los compañeros todos habían hecho un complot contra él, "me quieren matar, inyectar y dejar solo en la montaña" , le dijo. Para Michaux el chico estaba nervioso, no tenía ninguna lógica lo que decía, le dijo que se quedara tranquilo y pidió hablar con Merelo para advertirle que durante la noche escondiera las armas y cuchillos bajo llave, por precaución. "No dejé la novedad asentada en el libro de novedades aunque reconozco que debí hacerlo" dijo Michaux, después dedicó su testimonial a elogiar a quien fuera su jefe, el comisario Trentini: "estaba presente en todos los procedimientos, se dedicaba más a la policía que a la familia, era un hombre muy correcto."

Claudio Ayala era un oficial auxiliar cuando desapareció Sebastián Bordón. Lo único que sabe y le consta es que "un joven le pegó a un cabo y se dio a la fuga"

Walter Chaparro se hizo cargo de la Comisaría 38 el 2 de octubre. A la mañana, el oficial Fabián Michaux le contó que tenía alojado un joven en El Nihuil, después vinieron todas las imprecisiones; alguien le comentó que iba a venir el padre al mediodía y que él tendría que recibirlo, cosa que hizo aunque no se acuerda bien a qué hora ya que no quedó registrado. Los jueces que integran el Tribunal trataron por todos los medios de saber quién ordenó que a Luis Bordón lo subieran a un móvil a hacer un corte de ruta para demorar su llegada al Nihuil y cómo se relacionan las llamadas telefónicas entre los destacamentos y a la casa de Trentini con las órdenes dadas, pero fue inútil porque Chaparro no se acordó de nada. El teléfono sonaba en la guardia, pero Chaparro no recuerda que los integrantes de la patrulla que fue al Nihuil a buscar al joven llamaron desde el destacamento, ni para qué llamaron al comisario Trentini a su casa más de seis veces, ni para qué se llamó al Comando Radioeléctrico. Desde la comisaría hay comunicación con los dos móviles de la seccional, pero Chaparro no se acordaba tampoco cuándo estos dos móviles se juntaron y no pudo explicar porqué o quién ordenó que el móvil que llevaba a Luis Bordón no llegara al Nihuil hasta tanto no se cruzara con el 739, patrulla en la que viajaban tres policías procesados por golpear y ocultar a Sebastián.

En la escala jerárquica las órdenes emanan del Jefe de la Unidad Regional II, que era Juan de Dios Atencio (procesado por encubrimiento), Félix Hernández que era el Jefe del Área I, el Oficial Principal Rodríguez, el Comisario Hugo Trentini, el Subcomisario, y cuando ninguno de ellos estaba, la autoridad era el oficial de guardia. Ese día en la seccional 38 estaba Walter Chaparro. Chaparro tenía la orden de brindarle a Luis Bordón asistencia e información. Dispuso que fuera en un móvil a hacer un corte de ruta en Cuadro Venegas (cerca de la comisaría) y luego en el desvío a la villa 25 de Mayo (en el camino al Nihuil), aunque por entonces no había una circular general a otros destacamentos y, habiendo otros caminos, el chico podría haberse ido a otra ciudad sin pasar por ese supuesto "control". ¿Así buscan a alguien ustedes? Preguntó el Tribunal. "No, no es lo corriente, siempre se hace una circular con la averiguación de paradero o con una orden de captura, pero Trentini dijo que no escribiera nada en los libros ante la expectativa de que el chico apareciera en el lugar". El Tribunal hizo las preguntas lógicas: ¿por qué, si había que buscar al joven en el Nihuil no llevó al padre al Nihuil para que lo buscara? ¿Usted no tenía información de que un colectivo de TAC vio al joven caminando hacia el Cañón del Atuel? ¿No le avisaron que el móvil 739 tuvo que desistir de buscarlo por el Cañón por "falta de combustible"?, ¿Quién avisó al destacamento de Valle Grande para que fueran a recorrer el Cañón?. A todas las preguntas seguía la frase "no me acuerdo", la respuesta más sincera llegó cuando Chaparro dijo que Trentini tenía el manejo absoluto de la situación. El comisario era muy meticuloso, muy conciente de su tarea y exigente con la limpieza de los móviles. Solía vérselo enojado por todos estos menesteres, pero según Chaparro, por este hecho, la desaparición de un menor en su jurisdicción, "no estuvo enojado".

Sobre el final de su declaración, Chaparro cometió dos graves contradicciones. Primero dijo que tenía entendido que el cabo Merelo quedó inconsciente por el golpe, después dijo que cuando le dio la noticia a Luis Bordón de que su hijo se había escapado "no lo notó nervioso, no le sorprendió la noticia". En una declaración anterior ante el Juez, Chaparro había contado exactamente lo contrario, por eso se dejó constancia de la diferencia a los fines de una posible compulsa por falso testimonio.

El desmayo imposible

La Doctora Marina Gutiérrez declaró hoy que ella atendió al Cabo Esteban Merelo por la lesión en la cara, esa mañana la enfermera del Sosneado le había contado lo ocurrido con Sebastián Bordón la barrera fitosanitaria. "Fue un jueves 2 de octubre, cerca de las 15:30, vino Merelo a pedir un certificado y me contó que tenía un chico en custodia que le había pegado y escapado. Tenía un traumatismo contuso sobre el pómulo derecho y unas pequeñas escoriaciones en la parte lateral de la nariz y el labio. Se había empezado a formar la coloración del hematoma. Le indiqué un antinflamatorio y lo ví normal, no tenía nada extraño en la vestimenta ni le ví otras heridas."

En la conversación ambos tuvieron Merelo le contó que cuando se repuso salió a la puerta del destacamento a buscarlo pero no lo vió más y que ya había venido su padre a buscarlo.
Pero en las declaraciones que hizo Merelo a todos los medios periodísticos aseguró que estuvo desmayado veinte minutos. La doctora Gutiérrez fue categórica al señalar que ese tipo de lesión pudo haberlo aturdido o hacerlo trastabillar pero nunca producirle un desmayo.

La Dra. Gutiérrez es hermana del Dr. Eugenio Gutiérrez que atendió a Sebastián en el centro de salud del Nihuil por una "depresión importante" . En su testimonial recordó que por la mañana ella trabajaba en El Sosneado y allí la enfermera de la sala le contó que tuvo que atender a un joven que traía una receta de Valium firmada por su hermano. Esta enfermera que ya declaró ante el Tribunal le contó que Sebastián estaba tranquilo y que pensaba volverse a su casa.

En el filo del falso testimonio

Lucio Bernardino Moyano tenía una estación de servicio en el Nihuil, el 2 de octubre fue cerca del mediodía al destacamento a hablar con el encargado, el cabo Ramón Vedia. Su objetivo era arreglar un problema comercial, él les daba la nafta a los móviles de la policía y éstos le pagaban con vales. A la tarde volvió al destacamento por el mismo motivo, su testimonio pudo ser valioso para la investigación pero no lo fue porque no SE ACORDABA NADA. El Tribunal le recordó que comete el delito de falso testimonio no sólo el testigo que miente o no dice la verdad de lo que sabe sino también quien omite decir algo o oculta cosas. En sus declaraciones anteriores Moyano había contado que fue al destacamento y como Vedia no estaba, Merelo lo llamó por teléfono pero no lo encontró. Allí adentro estaba Sebastián, parado a su izquierda. Estuvo sólo unos minutos que aprovechó para usar el teléfono para llamar a un amigo de apellido Tenuta. La llamada existió, Sebastián estuvo allí, hasta acá todo lo que dice ocurrió, le dijo el Tribunal, ¿pero después qué pasó? "Volví al destacamento pero no me acuerdo a qué ni qué hablé con Merelo". ¿Cómo estaba la cara de Merelo? "No me acuerdo". ¿Entró al destacamento? "No me acuerdo", ¿había alguien más, habían móviles estacionados? "No me acuerdo, a lo mejor había un móvil pero no sé cuál". Evidentemente algo pasó con este testigo que se acordaba lo que pasó entre las 15 y las 16hs. del día 2 de octubre frente a sus ojos.

Víctor Alejandro Becerra también pasó un momento tenso frente al Tribunal. Trabajaba por entonces frente al destacamento y vió salir corriendo de allí a Sebastián, pero en cuanto se sentó en la silla de los testigos dijo que estaba lejos como para ver los detalles. De acuerdo a su declaración anterior, había visto a Merelo y a Sebastián caminando juntos por la calle en dirección al pueblo y cuando lo vió salir corriendo notó el arito en la oreja izquierda. Hoy no recordaba estos datos aunque agregó un detalle: Sebastián saltó hacia la calle y un auto que pasaba por ahí casi se lo lleva por delante. Después vió que corrió en dirección a la "garganta del diablo". ¿Había alguna relación comercial entre el corralón y la policía? Si, contestó, Becerra, le vendíamos leña, gas, y combustible. El Tribunal no dejó pasar por alto el dato de la declaración anterior de Becerra: lo fueron a buscar el 5 de octubre el cabo Ramón Vedia y otros policías y le tomaron declaración en el destacamento, después el Juez agregó la misma al expediente.

En el camino a la fábrica Grassi

Un obrero que por entonces trabajaba en la fábrica Grassi, Héctor Eduardo Castro aportó hoy con su corto testimonio un dato importante para esta causa: entre las 12:35, y 12:40 los pasajeros que viajaban en un colectivo de TAC vieron a un joven alto, morocho, flaco, caminando a la altura del Kilómetro 1, a unos cien metros de la ruta. Varios pasajeros más, todos obreros de Grassi, también lo vieron. "Iba con una mochila roja en la espalda, caminando normalmente en dirección al Cañón"

  Lo que dice la prensa hoy
[Los Andes ] - Lafalla viajará al Sur para declarar por qué sospecha de los policías.
[La Voz del Interior] Caso Bordón: Comprometen a policías las escuchas telefónicas.
 


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