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LAFALLA DEVELÓ ENTRETELONES DEL ENCUBRIMIENTO
POLICIAL
"Esta gente no merecía ser funcionarios policiales"
Arturo Lafalla explicó su actuación como gobernador de
la provincia durante la desaparición de Sebastián Bordón. Lafalla intervino en
el caso primero a través del Ministro de Gobierno Angel Cirasino y del Subsecretario
Gerardo Cornejo Steward, pero después los obligó a renunciar y descabezó la cúpula
policial al nombrar al frente de la fuerza a su nuevo hombre de confianza, Alejandro
Cazabán. Para Lafalla la policía mintió y encubrió la muerte de Sebastián Bordón.
Tres motivos para la exoneración
Arturo Lafalla fundamentó ante el Tribunal su decisión de descabezar la cúpula
policial e iniciar un sumario administrativo a los policías que estuvieron a cargo
de la búsqueda.
El sumario determinó graves irregularidades cometidas por funcionarios policiales
por lo que se resolvió su exoneración de la fuerza. "Había sobrados elementos
-dijo Lafalla-. En primer lugar el hecho de que Sebastián Bordón haya aparecido
sin vida, hecho totalmente contradictorio con el estar fuera de la provincia;
después el hecho de tener un testimonio que era "dolosamente falso", el de Amanda
Ledesma que tenía la intención de mentir y que produjo el efecto querido, buscar
al joven fuera de la provincia. Por último, un civil, Alejandro Cazabán, que era
Inspector General (un funcionario que depende del Gobernador) a pocas horas de
estar en San Rafael consiguió cuatro testimonios de personas que escucharon decir
al cabo Merelo que "el pibe Bordón me pegó pero de arriba no se fue". Esos
testimonios fueron hechos ante un escribano de San Rafael y presentados por el
mismo Gobernador al Fiscal de la causa, Norberto Jamsech.
Con esta denuncia penal contra el cabo Merelo, Lafalla cerró el círculo de la
responsabilidad policial en el encubrimiento de la muerte de Sebastián Bordón.
Cuando la decisión estuvo tomada, Lafalla se dirigió a San Rafael para hacer el
anuncio de las medidas; fue en ese viaje que el Gobernador recibió un llamado
de Juan de Dios Atencio, Jefe de la Regional Sur de la Policía. El 13 de octubre
Atencio le dijo que estaba con el Juez y que habían encontrado en el bolsillo
de la ropa de Sebastián un pasaje a Rufino, lo cual abonaba la hipótesis de que
el chico estaba fuera de la provincia. Una vez en San Rafael, Lafalla le pidió
a Medina que le dijera la verdad: "no la sé", dijo Medina, a lo que Lafalla contestó
"entonces te vas". Estas fueron, según Lafalla, las últimas palabras que tuvo
con Medina, un policía de carrera que él mismo nombró y que lo acompañó durante
varios días en una expedición al Aconcagua junto al guía de montaña Alejandro
Randis.
La responsabilidad política
Lafalla comenzó a vivir de cerca los entretelones del caso a partir de la reunión
que el 9 de octubre mantuvo con Luis bordón y su abogado, el Dr. Alfredo Guevara.
Antes, el gobernador mendocino mantuvo una conversación con el ex gobernador de
la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, que estaba interesado en colaborar
con la búsqueda aportando unos helicópteros que finalmente nunca utilizó la policía
mendocina para rastrillar la zona del Nihuil. Los días siguientes el Gobernador
estuvo informado a través de su Ministro Angel Cirasino y por supuesto, a través
de la prensa. Cirasino le informó que había una pista señalando que el joven estaba
fuera de la provincia. Se trataba del llamado anónimo de una mujer que dijo haber
trasladado a Sebastián y que había dado una descripción muy precisa sobre los
problemas que tuvo con sus compañeros y los conflictos con su padre. Posteriormente
se confirmó que se trataba de Amanda Ledesma, una "informante policíal" que hoy
está imputada de falso testimonio.
El encuentro con Luis Bordón "fue una reunión tensa" recordó Lafalla, porque no
era un caso más, era una persona que había desaparecido de un destacamento policial
y habían pasado ya 7 días. "Luis Bordón me pidió con vehemencia que a su hijo
había que buscarlo en El Nihuil y yo me comprometí a no escatimar ningún esfuerzo
para la búsqueda", dijo el ex gobernador. También agregó que de la experiencia
de Luis Bordón en San Rafael surgían varias desinteligencias por parte de la policía
que pasó por alto centrar la urgencia en la búsqueda. Fruto de esa reunión el
Gobernador delegó la tarea operativa en Ignacio Medina, Subjefe de la Policía,
y el Subsecretario Cornejo Steward. "Había que encontrar al chico a toda costa,
era mi responsabilidad", recalcó Lafalla.
Los cuatro días posteriores a esta reunión, Cirasino siguió siendo el encargado
de informar al Gobernador: le dijo que estaba convencido que el chico estaba fuera
de la provincia y que todo el esfuerzo estaba dirigido a buscarlo tras esas pistas.
Supo también que había un Juez a cargo de la Instrucción (Waldo Yacante) y que
si bien no leyó los otros testimonios que lo daban fuera de la provincia, todos
los esfuerzos estaban concentrados afuera. De hecho el 12 de octubre el Juez estaba
en Buenos Aires.
"La expectativa era encontrarlo con vida, por eso el 12 de octubre fue una terrible
sorpresa el hallazgo del cadáver en el Cañón del Atuel", reconoció. Esa noche
habló con el Juez Gorri para ofrecerle la colaboración de Gendarmería en la investigación.
"Se hizo la luz para mi razonamiento, la policía lo había estado buscando donde
no estaba, y el testimonio de Amanda Ledesma pasó a ser un testimonio dolosamente
falso" . Al otro día, cerca del mediodía, Lafalla aceptó la renuncia de Cirasino
como un gesto por asumir la responsabilidad política, aunque consideró que Cirasino
"había sido una víctima de la mentira policial".
Problemas con la coartada
El testimonio del artesano Reynaldo Camaño sirvió para cotejar con el recorrido
que sirvió de coartada a los policías del móvil 739 el 2 de octubre de 1997. Camaño
contó que él vive en El Nihuil y tiene un pequeño negocio de artesanías. Y que
cerca de la una del mediodía vinieron unos policías (Gualpa, Gómez y Cubillos)
a preguntarle por un chico; luego de eso fueron hacia el Club de Pescadores, pero
luego volvieron y se quedaron unos minutos más. El dato de la hora contradice
el horario esgrimido por los policías que salieron a buscar a Sebastián luego
de su huída del destacamento. Según ellos llegaron recién a las 14hs. al Nihuil
y lo primero que hicieron fue ir a ver cómo estaba el cabo Esteban Merelo.
Tras los rastros de Sebastián
Leonardo Federico Mendoza es el delegado de la Municipalidad de San Rafael en
el Nihuil. Durante su testimonio contó que conoció a Sebastián Bordón casualmente
la mañana del 2 de octubre cuando entró al destacamento a pedir una cucharita
para comer un yogurt. En el destacamento, Mendoza creyó que el joven (Sebastián
Bordón) era el hijo Merelo y como lo vio con unos bolsos le preguntó si ya se
iba a San Rafael, pero Sebastián no le contestó nada y Mendoza sólo recuerda de
él que tenía un arito en la oreja izquierda. Horas más tarde vio pasar a Merelo
por la vereda de enfrente de su casa. Venía de ver a la Doctora Gutiérrez por
la lesión en el ojo, pero Mendoza, desde la vereda de enfrente no le vio nada.
El 3 de octubre Mendoza participó con Luis Bordón de la búsqueda de Sebastián
por el Cañón del Atuel. Se lo pidió el cabo Ramón Vedia, encargado del destacamento
del Nihuil. Según su testimonio, lo primero que hicieron fue ir al kilómetro cero
donde decían haberlo visto desde un colectivo de TAC que va a la fábrica Grassi,
en el camino de tierra habían rastros de unas zapatillas que de pronto se pierden.
¿Siguieron cortando ese rastro?, preguntó el Tribunal al testigo, recordando que
Mendoza hace años que trabaja en Defensa Civil. "No -dijo-. A lo mejor Vedia lo
hizo". La búsqueda siguió en las paredes del Cañón y desde la cima del barranco
estuvo parado junto con Luis Bordón mirando todo el cañadón. De ahí fueron a unas
cuevas y Luis entró gritando el nombre de Sebastián. Después vinieron policías
de refuerzo y sobrevoló una avioneta con el comisario Hugo Trentini.
Mendoza pidió ayuda a un "baqueano" de la zona, el "colorado" Fernández. Este
hombre recorrió a caballo la orilla del Cañón. Al otro día, Mendoza y Vedia estuvieron
recorriendo el campo avisando a los puesteros que se estaba vaciando el lago,
pero en todo ese recorrido no hicieron ninguna pregunta sobre quién podía haber
visto a Sebastián Bordón. Junto con Vedia hicieron el trayecto hasta la Usina
1 por el lecho del río, unos metros por debajo de donde apareció el cuerpo de
Sebastián el 12 de octubre de 1997. Ese tarde Mendoza fue a ver dónde estaba el
cuerpo; se paró en el risco y pudo observar el "bulto" que descubrieron dos vecinos
de la familia Bordón y el baqueano Juan Cruz Poblete. Mendoza quería saber porqué
si pasaron por ahí no lo vieron. Su conclusión definitiva fue que "ahí no había
nada".
Sumando confusión
Mario Jofré, el último testigo de la jornada, no pudo aportar nada a los hechos
que este juicio pretende establecer: el homicidio de Sebastián Bordón. Su testimonio
fue a pedido de los abogados de uno de los policías imputados y se debió a que
existirían varias llamadas telefónicas entre su domicilio, su celular y la Comisaría
24 de Malargüe. Según Jofré estas llamadas no existieron aunque sí reconoció conocer
a los policías de esa seccional (vive a unas cuadras), y si bien juró no tener
ninguna conexión con la policía, el Dr. Armando Pérez Pesce mencionó una denuncia
en su contra de espionaje contra la representante de COFAVI, Mirta Soler de Orihuela.
Según el testigo Jofré, la Sra. de Orihuela lo confundió con un espía secreto
del Juez Federal Acosta y lo denunció sin motivo alguno de estar persiguiéndola.
Lo cierto es que Mirta Soler de Orihuela pasó de apoyar a la familia Bordón
en su reclamo de Justicia a inventar historias acerca de Luis Bordón y el narcotráfico
que le valieron una imputación por falso testimonio en la causa de la "pista de
la droga", archivada recientemente en el Juzgado Federal.

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Lo
que dice la prensa hoy
[Clarín]
- Un ex gobernador comprometió a los policías acusados.
[Los
Andes] - Lafalla ratifica: hubo encubrimiento policial.
[La
Voz del Interior] - Bordón: Lafalla acusó a policías.
[La Nación]
- La policía encubrió el crimen de Bordón. Lo aseguró
el ex gobernador Lafalla. |
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