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DUDAS SOBRE LA LABOR POLICIAL. DESPROLIJIDADES
EN LAS BÚSQUEDAS
No hay más ciego que el que no quiere ver
"Acá somos pocos y nos conocemos", dijo el ex Comisario
Inspector Félix Hernández. Deslindó toda la responsabilidad en el Comisario Hugo
Trentini y Juan de Dios Atencio por la cadena de torpezas en la búsqueda de Sebastián
Bordón. El comisario Peregrín contó al Tribunal que nunca hubo una reunión de
mando para planificar la búsqueda y que no había ningún indicio verdadero ni para
abandonarla ni para intensificarla. La investigación se desvío a partir de que
Trentini introdujo la versión del camionero Humberto Vega, procesado por falso
testimonio. El chofer Juan Carlos Jara contradijo la coartada de los policías
procesados: aseguró que el móvil 739 sí tenía equipo de radio.
Comunicados con Trentini
El chofer Juan Carlos Jara declaró este miércoles que condujo el móvil 823 que
llevó a Luis Bordón y al oficial Fabián Zaguirre. Luis Bordón llegó a las dos
de la tarde a la ciudad de San Rafael, fue a la Comisaría 38 a buscar a su hijo
y ahí le informaron que Sebastián le había pegado al cabo Merelo y se había escapado.
En su declaración Jara apeló a su condición de chofer y no recordó cuáles fueron
las órdenes precisas que transmitía el comisario Trentini a los dos móviles abocados
a la búsqueda de Sebastián: el 739 y el 823.
El Tribunal interrogó a Jara en varias oportunidades para que dijera por qué razón
la policía no llevó inmediatamente a Luis Bordón al lugar donde había sido visto
por un colectivo de TAC; la situación es inexplicable: Sebastián fue visto en
el camino al Cañón del Atuel, cerca de la una pero el móvil lo llevó al lugar
pasadas las seis de la tarde. Las maniobras relatadas por Luis Bordón están siendo
cotejadas con las versiones de todos los policías implicados y, entre ellos, surgen
grandes contradicciones.
Algunos datos aportados por Jara ayudaron a determinar que ambos móviles estaban
comunicados a través de un equipo de radio con el Comando y con la Comisaría 38
donde hablaban con el oficial Walter Chaparro que les transmitía las órdenes de
Trentini. También puede establecerse que el móvil 823 se quedó detenido en la
ruta y no traspasó el camino de la Cuesta de los Terneros hasta no encontrarse
con el móvil 739 que venía en dirección contraria transportando el bolso de Sebastián.
¿Por qué se pararon a esperarlo?, Preguntó uno de los Jueces. "Fueron minutos",
dijo Jara, "pero son minutos que se pierden y ustedes van con un fin específico",
replicó el Juez. Las contradicciones surgieron en distintos momentos del interrogatorio:
¿Y al cabo Merelo, lo vio? No, no lo ví. ¿Pero cómo si declaró antes que "encontraron
a Merelo con el rostro morado"? . Jara fue imputado en este proceso por falsificación
de instrumento público pero fue sobreseído por el Juez Waldo Yacante.
Al finalizar su declaración trató de sembrar sospechas sobre Luis Bordón diciendo
que había llegado a la Comisaría 38 en un taxi mientras éste declara haberlo hecho
en colectivo. Por otra parte, Jara dice no recordar el pedido insistente de Bordón
para ir al Nihuil, "lo único que recuerdo es que decía que su hijo no era adicto
a nada". Jara no pudo explicar tampoco el sentido de una reunión de policías de
la comisaría 38 con su jefe, Hugo Trentini, el día 3 de octubre, en una estación
de tren abandonada en el camino al Nihuil.
Según su relato, él estaba dormido y se despertó como a las tres de la tarde por
el calor y lo único que vio es que había una tranquera. ¿"Pero qué fueron hacer
ahí? Preguntó el Tribunal, Jara respondió que sólo quería seguir durmiendo. Ese
día todo el personal de la Comisaría 38 estaba abocado a la búsqueda.
Muy brevemente dio su testimonio Néstor Adolfo Rivas, por entonces agente de la
Comisaría 38, aportó un dato idéntico al del chofer Juan Carlos Jara: que el
móvil 739 contaba con equipo de radio. Daniel Gómez había declarado durante
los primeros días del juicio que sólo contaban con un handy con problemas de batería.
Otro error en la coartada
Raúl Mercado es desde hace muchos años el encargado del Club de Pescadores en
el Nihuil. A su casa fueron a buscarlo el 2 de octubre de 1997 los policías del
móvil 739. De acuerdo a lo relatado por Mercado eran sólo dos policías: Abelardo
Cubillos y Daniel Gómez y el encuentro fue después de las dos de la tarde.
Los policías relataron que había un estudiante que estaba bajo custodia de la
policía y que se había escapado luego de golpear al cabo. De inmediato Mercado
pensó en salir a recorrer las casas, en su mayoría deshabitadas en esa época del
año, y así lo hizo por todo el sector sur del Club mientras que el móvil quedó
estacionado en el sector norte. Con este testimonio se suma una contradicción
más en la versión de Gómez y Cubillos que al describir sus movimientos indicaron
que ellos inspeccionaron todas las calles internas del sector sur del Club.
A la deriva
El comisario Aureo Peregrín contó que en octubre de 1997 se desempeñaba en la
Comisaría 14 de General Alvear pero el 2 de octubre fue Jefe del Servicio Nocturno
y recorrió las comisarías controlando las novedades. A la Comisaría 38 fue a las
cuatro de la mañana y allí el oficial de servicio Walter Chaparro le informó lo
sucedido con Sebastián Bordón omitiendo decirle que ya había llegado su padre
desde Buenos Aires, que había participado en un control de ruta cerca de la seccional
y que se había ido al Nihuil.
El domingo 5 de octubre la policía de Alvear buscó a Sebastián y entre los pocos
datos con que contaban estaba el que había proporcionado el camionero Humberto
Vega donde decía que el chico tenía miedo de los policías y cuando veía un móvil
se ocultaba. Por este motivo el operativo de Peregrín consistió en recorridas
por toda la ciudad pero en autos particulares con policías vestidos de civil.
Peregrín hizo ese día varias gestiones pero todas eran "a la deriva". La mañana
del Lunes 6 de octubre recibió al intendente de Moreno Mariano West que había
llegado con dos helicópteros de la provincia de Buenos Aires que se ponían a disposición
de las autoridades de la provincia para la búsqueda. Peregrín sólo ofició de contacto
porque desde ese momento intervino el Jefe Juan de Dios Atencio, tan es así que
mientras Atencio hablaba con West lo único que escuchó de refilón es "vamos, vamos",
con lo cual Peregrín interpretó que habría surgido otra pista que a él no le informaron.
Los días siguientes tampoco nadie le informó nada y, si bien había una circular
general por averiguación de paradero, nunca hubo una reunión entre los jefes policiales
de la zona sur de Mendoza para coordinar la búsqueda.
Félix Hernández, un eslabón en la cadena de mando.
Hernández era Comisario Inspector, Jefe del Area I, en la cadena de mando estaba
entre los comisarios y el Jefe Regional que era Juan de Dios Atencio. A la una
del mediodía del 2 de octubre Félix Hernández recibió un llamado del comisario
Trentini, le contó el "problema" del chico que "le dejó (el comisario Carlos)
Escobar", le dijo que "ya iba a aparecer". Un rato más tarde Hernández le transmitió
la novedad al Jefe Juan de Dios Atencio. Por la tarde Hernández fue a la seccional
38 y tuvo una conversación con Trentini en la que le aseguró que al chico ya lo
habían buscado por todas partes y no aparecía.
En varios tramos Hernández relató cómo fueron algunos diálogos, en este caso,
acodado en una mesa, Trentini dijo "no sé cómo me hace esto este pendejo,
cómo se va a ir del destacamento". "Estaba cansado y se veía abatido, incluso
se veía desalineado" , dijo Hernández quien además insistió en que se avisara
al Comando y se hiciera la circular, cosa que no había hecho el comisario a pesar
de las horas que habían pasado porque, según Trentini, "el chico ya iba a aparecer".
Tomando mate Trentini decía a Hernández, "vos sabés hermano la cantidad de veces
que le hemos dado alojamiento a turistas y hasta le hemos dado de comer".
La pregunta requerida por el Tribunal fue qué se hizo para planificar la búsqueda
del chico extraviado, Hernández descargó toda la responsabilidad en Trentini y
Atencio diciendo que las órdenes ya estaban dadas y que él no era quién para objetarlas,
"somos pocos y nos conocemos" dijo Hernández, queriendo decir con esto
que quienes daban esas órdenes eran profesionales.
l domingo 5 de octubre a Hernández le informaron la pista del camionero Humberto
Vega que decía haber trasladado a Sebastián a General Alvear. Por la mañana Trentini
llamó a Hernández para avisarle que ya había mandado un móvil a tomarle declaración
y Hernández decidió ir por su cuenta a General Alvear. En esa localidad no se
encontró con nadie porque todos los policías de la seccional 14 habían salido
a patrullar, sólo le llegó un comentario de que habían llegado unos helicópteros
de Buenos Aires pero a partir del lunes 6 quien se hizo cargo de la búsqueda y
las maniobras fue Atencio.
Fue este policía quien introdujo la pista falsa de Amanda Ledesma y lo hizo, según
Hernández, como celebrando una buena noticia: lo había llamado una mujer que aseguraba
haber llevado a Sebastián Bordón de La Pampa a Unión, se trataba de una llamada
anónima pero le dijo a Hernández que era la mujer del "chivo", del comisario retirado
Humberto Petricorena.
¿Esto es una joda?
Sobre qué ocurrió el día 9 de octubre Hernández sólo aportó anécdotas. Ese día
es importante porque a partir de la presión política y de los medios periodísticos
se hizo un encuentro en la Unidad Regional II de San Rafael. Estaban reunidos
los jefes policiales y autoridades del gobierno para organizar un rastrillaje
en el Nihuil pedido por la familia Bordón al Gobernador Lafalla, pero al terminar
dicha reunión se difundió la denuncia de que a Sebastián Bordón lo tenían en la
comisaría 24 de Malargüe por lo que se decidió hacer un allanamiento.
Hernández declaró que al terminar el encuentro sólo le pidieron el auto, un Renault
12 que serviría para que el Juez Yacante y el comisario Atencio se trasladaran
a Malargüe. Ese vehículo andaba bien, dijo Hernández contrariando lo declarado
ayer por el cabo Ramón Vedia que dijo haber estado toda la noche esperando el
recambio de vehículos porque ese Renault 12 fallaba.
Otra anécdota: después de esa reunión se recibió un llamado anónimo que decía
que Sebastián estaba en una casa de San Rafael, fueron a constatarlo el Juez y
el Jefe de la Regional pero era una broma porque en esa dirección habían unas
cabinas telefónicas.
El rastrillaje del día 10 de octubre fue coordinado por Félix Hernández, varios
de sus hombres, incluidos cadetes de infantería, buscaron todo el día en el Cañón
del Atuel y no encontraron nada, dos días después apareció allí el cuerpo de Sebastián
Bordón. Por la tarde el Juez Yacante se sentó en el despacho de Hernández y le
dijo que se iban a ir a Buenos Aires. Hubo un llamado anónimo que decía que al
joven lo habían visto en un supermercado de Buenos Aires, "vengan para acá" decía
esa persona y el Juez y Atencio así lo hicieron.
Finalmente se produjo un diálogo significativo entre el Tribunal y Hernández:
-El verdadero rastrillaje se hizo el día 10, es decir, siete días después de que
desaparece.
-Lo que pasa es que a partir del domingo 5 se desorienta la búsqueda, si no hubiese
existido ese llamado del camionero Vega habríamos seguido en el Nihuil.
-¿Atencio no le dijo que lo habían visto en Guaymallén?
-Si, dijo "vos podés creer que también lo vieron por Guaymallén?
-¿Pero usted no le dijo esto es una joda...? Quién mandó a Cubillos y al oficial
Correa a Guaymallén en comisión a averiguar?
-Ni idea.
Desde hace un par de años Hernández no es más policía, quedó fuera de la fuerza
por la "reestructuración policial".

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Lo
que dice la prensa hoy
[Los
Andes] - Los comisarios no planificaron la búsqueda. |
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