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DECLARARON OTROS SIETE TESTIGOS
En busca de rastros en el Cañón del Atuel
Tras el descubrimiento del cuerpo de Sebastián, varias
fueron las versiones sobre si el cuerpo fue "colocado". La complejidad de bajar
por las paredes del Cañón del Atuel ha sido materia de discusión en casi todas
las pericias. Aunque siete testigos dieron su impresión sobre la dificultad del
lugar, la Cámara no quedó muy convencida: la próxima semana realizarán una reconstrucción
en el lugar. La sabiduría del puestero
Francisco Reyes (80) tiene su puesto de cabras del otro lado del Cañón del Atuel,
frente a sitio donde se encontró el cuerpo de Sebastián Bordón. "Yo vengo a decir
MI VERDAD. Yo pasé el viernes y el sábado a la tarde y no ví nada, nada, nada".
La geografía del lugar es bien conocida por los puesteros que salen a pastorear
la mañana y a rodear a las cabras por la tarde. Reyes recorría diariamente el
sendero que desciende hacia el río en el comienzo del Cañón del Atuel, el lugar
que la semana que viene será visitado por el Tribunal para realizar una reconstrucción
de los hechos.
Durante el mes de octubre Reyes tenía que ocuparse de atender las crías de las
cabras. El testimonio de Reyes puso la nota más cálida y humana de este juicio:
"ando todo el día en el campo, cuando hay una cabra parida o un animal muerto
lo encontramos por los pájaros y ahí, ese día, no volaba ni una mosca".
Reyes relató al Tribunal cómo se sintió la gente del Nihuil el día que apareció
el cuerpo de Sebastián. Dijo que para él fue como una "tormenta de viento frío
y caliente en el corazón" y que lloró recordando a su propio hijo desaparecido
en la guerra de Malvinas. "La gente del pueblo del Nihuil quedó sosegada", dijo,
porque creían que el joven estaba fuera de la provincia y si no hubiera sido así
"nosotros habríamos estado atentos", afirmó. "¿Usted quiere decir que lo habrían
buscado?, preguntó el Tribunal. "No, señor, mirar, poner cuidado, eso es lo que
tendríamos que haber hecho".
Por otro lado, admitió que conociendo el lugar se puede bajar por las quebradas
de enfrente, cruzar el cauce del rio (cuando el chorro está cortado) y llegar
a donde encontraron el cuerpo.
El Inspector Vleugels
"Ya no sé que mandar" , le dijo Ignacio Medina, derrumbado, a Vleugels
el día 13 de octubre en la Unidad Regional. Sin embargo, el oficial no quiso preguntar
mucho porque Medina apenas podía pronunciar las palabras.
Omar Vleugels cumplía funciones en otra Regional y tenía la misma jerarquía que
Juan de Dios Atencio, pero fue enviado por el ex Subjefe Medina para "colaborar
en la búsqueda de Sebastián Bordón". Su tarea se limitó a un recorrido por los
pueblos, sin más datos que algunas versiones y sin conexión con el Juez Yacante
ni con el Jefe Regional Atencio.
El Tribunal quiso tener precisión de la orden y la misión asignada dado que llamó
poderosamente la atención que un oficial de jerarquía fuera a inspeccionar una
estación de servicio. ¿A qué fue Vleugels?. "Medina me dijo: andá a General Alvear
a ver qué hay de las versiones". ¿Vino porque Medina sospechaba de Atencio y lo
mandó a controlar?, preguntaron los jueces. "Pienso que si hubiera sido así tendría
que haber mandado a un comisario de mayor jerarquía". ¿Es muy molesto que un oficial
se meta en jurisdicción de otro?. Sí, dijo Vleugels
Luis Rodríguez
( Comisario ) - En 1997 se desempeñaba como sub comisario de Bowen.
En su declaración, Rodríguez ratifica lo dicho en su testimonial anterior. Relató
haber estado presente el día 7 de octubre en la oficina de Atencio cuando éste
recibió la llamada anónima de Amanda Ledesma. Atencio luego de colgar le comentó
que era un llamado anónimo de una mujer que decía haber trasladado a Bordón, y
que estaba dispuesta a colaborar.
Rodríguez también mostró al Tribunal una planilla que acredita que la circular
general N° 1167 fue recibida en la comisaría de Gral.Alvear a las 23:40 hs. del
día 2, y a Bowen, a las 8:39 del día 3 de octubre. En esta circular se lo describe
a Sebastián vestido con campera negra, jeans negros y remera mangas cortas
blanca.
¿Cómo explicar entonces que el cadáver haya aparecido con un buzo mangas largas
negro y la camisa escocesa que su padre vio en el bolso de Sebastián que los policías
trasladaron a la Seccional 38° luego de que éste abandonara el Destacamento del
Nihüil?.
Carmen Jiménez
( Vecina del padre de Gómez )
En la tarde del martes testificó a pedido de la defensa de los imputados la Sra.
Jiménez, vecina del padre del cabo Gómez. Ella relató que el mediodía del 2 de
octubre vio a Gómez llegar en un patrullero junto a dos policías. Según dijo,
Gómez llevaba un bebe en sus brazos. Comentó que días después el padre de Gómez
le dice que su hijo le dejó el bebe a su cuidado ya que lo llamaron a presentarse
en el Nihuil. Al ser preguntada por la Cámara en que contexto le hace este comentario,
la testigo no supo justificarlo. Está pregunta fue hecha, ya que anteriormente
ella había dicho que no era amiga de los Gómez, y sonaba extraño que alguien comente
un hecho así a alguien con quien no tenia amistad, y menos aún sin haber sido
preguntado por la testigo.
Darío Gustavo Olivares,
( Oficial superior de la Policía de Mendoza ). Se desempeñaba en 1997 como instructor
del curso de aspirantes a policiales.
Olivares fue convocado al Nihuil para participar en las tareas de rastrillaje
que se llevaron a cabo el 10 de octubre. En su exposición contó que realizó junto
a su grupo el rastrillaje por el margen este del cañón del Atuel, recorriendo
el lecho del río.
En su búsqueda relata que encontró una cueva y que pidió por radio autorización
para revisar su interior. Pero el lugar ya había sido revisado por personal policial
al mando del comisario Félix Hernández. Este testigo dejó en claro que ellos no
contaban con elementos adecuados para la búsqueda: "algunos teníamos borceguíes,
otros zapatillas". Y sobre todo no contaban con prismáticos. Además relató que
ellos buscaban jotes (ave que sobrevuela cadáveres) por consejo de los vaqueanos,
pero el día 12 cuando encontraron el cadáver no había este tipo de aves en la
zona.
Llamó la atención que estos grupos de búsqueda no contaran con el asesoramiento
de un vaqueano, sobre todo siendo que estaban integrados por aspirantes a policías,
sin conocimiento de la zona.
Alfredo Mir
( Oficial inspector )
Este policía estuvo al mando de una de las patrullas de rastrillaje. A su cargo
tenía unos 17 aspirantes a policía. Junto a su grupo recorrió el fondo del Cañón,
siguiendo el cauce del río.
Al igual que el testigo Olivares, reafirmó que no había material adecuado para
la búsqueda. "Usted cree que era conveniente el uso de prismáticos?", preguntó
la Cámara. Para Olivares era importantísimo pero no los llevaban porque simplemente
"a nadie se le ocurrió" o "no teniamos medios".
Al finalizar su declaración entro en contradicción ya que al principio comentó
que se podía llegar al fondo del cañón por el camino que él tomó. La defensa de
los imputados preguntó sobre la dificultad de colocar un cuerpo en el fondo del
Cañón. Para sorpresa de muchos, su respuesta fue que era casi imposible bajar
por ese lugar.

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Lo
que dice la prensa hoy
[Los
Andes] - Un puestero debilitó la hipótesis del accidente.
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