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"Vengo
a decir la verdad, porque el que dice la verdad no se contradice"
Declaró
Luis Bordón, padre de Sebastián
Luis
Bordón es el testigo más importante en este juicio. Esperó con ansiedad casi tres
años para contar cómo la Policía de Mendoza lo engañó mientras su hijo se moría.
"Vengo a decir la verdad porque el que dice la verdad nunca se contradice", dijo
frente a los jueces que componen el Tribunal, quienes deberán aplicar una pena
a los 9 procesados por homicidio, encubrimiento y falso testimonio. En su declaración
también quedaron comprometidos el ex Subjefe de la Policía, Ignacio Medina y el
Perito Criminalístico Hugo Delpozzi. Y apuntó al Juez Yacante por no cumplir con
la promesa de entregarle a su hijo con vida. "Yo sólo deseo justicia, que los
asesinos de mi hijo reciban la pena que la justicia determine para tan horrible
crimen".
Comenzó su testimonio contando porqué razón viajó a Mendoza a buscar a su hijo
Sebastián que estaba de viaje de egresados en el Nihuil: "El día 1 de octubre
de 1997 me avisó mi hija que tenía una llamada de Mendoza, hablé con un Comisario
que me contó que Sebastián había tenido un problema con la delegación. Cuando
hablé con él me dijo que se quería volver, lo noté ansioso y quedamos en que iba
a regresar a casa. Volví a hablar con el Comisario que me informó que lo iban
a trasladar al destacamento del Nihuil y que volviera a llamar para coordinar
el regreso. Tres horas después volví a hablar con él, me preocupé cuando me dijo
que tenía miedo de la delegación. Traté de calmarlo y decidí inmediatamente ir
a buscarlo. Le pedí al encargado (Merelo) que por favor no dejara que mi hijo
se fuera con nadie. Tomé un avión y llegué a la una y media a San Rafael".
A la misma hora Miriam Medina, la madre de Sebastián, llamó desde su casa de Moreno
al destacamento del Nihuil y allí Merelo le dijo: "el atorrante de su hijo me
pegó y se escapó".
Diez minutos después la llamada de Luis desde una cabina telefónica de San Rafael
sorprendió al cabo que le sugirió que pasara a buscar a su hijo por la Comisaría
38. Desde su llegada a la Comisaría 38 hasta el 6 de octubre, Luis Bordón fue,
al igual que su hijo Sebastián, víctima de los engaños tejidos por los hombres
que tuvieron el dominio de los hechos. Por orden del jefe policial de esa
jurisdicción, el Comisario Hugo Trentini, Sebastián debía ser ocultado de su padre
por las graves lesiones que le ocasionaron unos agentes subalternos en venganza
de lo ocurrido con el cabo Merelo.
Minutos que son una eternidad
La Cámara del Crimen que intenta por estos días dilucidar cómo y quiénes asesinaron
a Sebastián Bordón registraron uno a uno los momentos que vivió Luis Bordón desde
su llegada a San Rafael y el Nihuil. "Para mí, los minutos eran una eternidad"
dijo Luis, narrando cómo lo habían subido a un móvil que tenía la orden precisa
de no ir al Nihuil hasta no cruzar en dirección contraria al móvil 739 que había
salido a las 12:40 a buscar a Sebastián. Con el agente Juan Carlos Jara como chofer
y el oficial Fabián Zaguirre, Luis Bordón se subió al móvil 823 a hacer un control
de ruta cerca de la Comisaría. Al cabo de unos minutos Zaguirre pensó que ese
control era inútil y que había que hacer el corte de ruta en el desvío a la Villa
25 de Mayo, pero no tenían autorización para trasladarse. Un rato después, luego
de la respectiva autorización se hizo el operativo en ese desvío y se detuvieron
a todos los vehículos que venían del Nihuil. El chofer de un colectivo de TAC,
que va a la fábrica Grassi, reconoció haber visto a Sebastián en dirección al
Cañón cerca de la una del mediodía. Por la radio policial avisaron que también
había sido visto cerca de las casas donde se alojaba el contingente, pero Luis
con total desesperación y angustia no pudo convencer a Jara y Zaguirre que lo
llevaran de inmediato al Nihuil a buscar a su hijo. Tuvieron que esperar más
de media hora para tener la autorización del superior y Luis Bordón tuvo que pagar
la nafta del móvil. Cerca de las cuatro de la tarde, los dos móviles, el 823
y el 739 se cruzaron en el camino sinuoso de "Cuesta de los terneros". "Un hombre
de 'azul' se bajó, era el oficial Gómez. Intentó darme el bolso que mi hijo había
dejado en el destacamento. Ahora me pregunto porqué se volvían y no lo seguían
buscando si todavía era de día, y porqué insistían en devolverme el bolso".
La prueba del delito
La noche del 2 de octubre de 1997, en la Comisaría 38 de San Rafael, Luis Bordón
abrió el bolso para sacar algo de ropa para cambiarse, pensó en ponerse una camisa
leñadora de paño, la tuvo en su mano un instante y lo pensó mejor. Era abrigada
y hacía mucho frío, pero como era nueva pensó que a Sebastián no le iba a gustar
nada vérsela puesta y se lo iba a reprochar como siempre que le usaba la ropa.
Así fue que guardó esa camisa y sacó otra más usada. Al otro día se hizo el
inventario del bolso en la Comisaría y la camisa escocesa no figura entre la ropa
de Sebastián. Lo cierto es que en los radiogramas que difundió la policía
se describía la vestimenta con que se lo daba por perdido a Sebastián: jean azul,
remera blanca, zapatillas, campera negra y mochila. Pero el 12 de octubre Luis
Bordón encontró a su hijo muerto a dos kilómetros del destacamento y tenía
puesta esa misma camisa leñadora de paño que había visto en la Comisaría.
Maniobras de contrainteligencia
El viernes 3 de octubre Luis Bordón leyó con indignación una pequeña noticia sobre
la desaparición de su hijo en el Diario Uno en donde decía: "Fuentes confiables
informaron que el joven integraba un contingente de rehabilitación de adictos".
Tiempo después el periodista que escribió la nota, Salvador Moncada, le dijo a
Luis que la fuente había sido el oficial Medina de la Unidad Regional II.
Se comprometió a declararlo en el Juzgado y cuando así lo hizo dijo "no acordarse
del nombre de este oficial". Luis Bordón contó este episodio porque para él fue
una gran decepción, se sintió solo durante la búsqueda de su hijo en San Rafael
y algunos periodistas se habían convertido en testigos ocasionales de los engaños
de la policía.
El domingo 5 de octubre, el principal Rodríguez le contó a Luis Bordón que a su
hijo lo habían visto en General Alvear y que se había trasladado un móvil a tomarle
declaración al camionero que afirmaba esto. También decían tener la información
de una mujer (anónima) que decía haberlo llevado a San Luis. Cuando Luis llega
a General Alvear se da cuenta de que no hay ningún control efectivo y va a la
terminal con la foto de su hijo a preguntar si alguien lo había visto. De esta
gestión obtuvo algunos datos, no muy certeros, que luego el comisario Trentini
se atribuyó haber ordenado trasladarse a Alvear detrás de estas pistas.
Lo cierto es que Luis Bordón contó que Trentini lo fue a buscar a la terminal
y lo mandó a un corte de ruta en un móvil sin radio ni teléfono, con lo cual lo
dejaron aislado, en una ruta, en el mismo momento en que venía el Intendente
de Moreno, Mariano West con dos helicópteros que servirían para el rastrillaje
de Sebastián. Con la maniobra, la policía recibió antes al Intendente para
contarle su versión de los hechos.
Bordón narró ante el tribunal como West advirtió la falta de un plan de búsqueda
y vivió junto a él algunos episodios incongruentes con los policías. Por ello
decidieron solicitar al otro día una entrevista con el Gobernador Arturo Lafalla.
La reunión no se hizo, esta vez, por la intervención de Juan de Dios Atencio,
el jefe de la Unidad Regional II (zona sur de Mendoza), que avisó de la existencia
del testimonio de un chofer que decía haber visto a Sebastián en Junín. Cuando
lo chequearon se dieron cuenta de que no era creíble, pero ya la reunión estaba
suspendida.
Un plan para hacer aparecer el cuerpo
Todo lo que quedó en el recuerdo de Luis Bordón entre los días 9 y 12 de octubre
fue dicho ante el Tribunal como si se tratase de un "testigo privilegiado" cuyo
relato arma las piezas sueltas de un rompecabezas:
- "El 9 de octubre me reuní con el Gobernador Lafalla, el Dr. Alfredo Guevara
y mi suegro, Roberto Medina, para pedir que se intensificara la búsqueda en El
Nihuil. Luego de esa reunión Lafalla puso a nuestra disposición un avión y encomendó
la tarea de coordinar la búsqueda al Subsecretario de Gobierno Gerardo Cornejo
Steward y al Subjefe de la Policía Ignacio Medina".
- "Por la tarde hubo una reunión en la Unidad Regional II con estos funcionarios,
muchos policías más y el Juez Waldo Yacante a cargo de la causa. Lo primero que
me reprochó Yacante fue que 'estaba politizando el caso' porque ese día vecinos
de Moreno hacían una marcha en la Casa de Mendoza, y luego, señalando con su brazo
izquierdo a la policía pronunció la frase: 'Tengo que defender a mi gente'. La
reunión terminó con la decisión de hacer un rastrillaje de Malargüe a San Rafael.
Recuerdo que Yacante se despidió de mi jurándome que 'me iba a entregar a mi hijo
con vida' ".
- "A las seis de la tarde me avisan de un llamado del programa Gente que busca
Gente difundiendo un anónimo que decía que Sebastián estaba desmayado en la Comisaría
de Malargüe. Ignacio Medina habló con el conductor del programa y todos comentaron
que se iba a hacer un allanamiento".
- "A las siete fuimos con el Dr. Guevara y el Subsecretario Cornejo Steward
a Malargüe. Antes pasamos por el destacamento del Nihuil". (El Tribunal advirtió
que no se dejó asentada allí la presencia del Subsecretario de Gobierno Cornejo
Steward).
- "A las diez llegamos a la Comisaría 24, nos recibió el Subcomisario Oscar
Rivas, nos mostró las instalaciones -para verificar supuestamente lo falso del
anónimo-". El Tribunal quiso saber qué recordaba Luis Bordón sobre este
momento ya que no se informó de la salida de dos móviles al Nihuil -supuestamente
en búsqueda de Sebastián-, ni tampoco se dejó constancia de la presencia de Ignacio
Medina en la Comisaría, que llegó después que Luis Bordón y antes que el Juez
Yacante.
- "El 10 de octubre, Ignacio Medina insistió varias veces en convencerme de
que volviera a Moreno. Me dijo, y mi suegro es testigo, que el Juez había hecho
una cita con una persona que tenía a Sebastián y que yo tenía que viajar. Le pregunté
si tenía el documento y la dirección de esta persona y me dijo que sí. Le dije
que no me iría de San Rafael hasta no encontrar a mi hijo y Medina insistió diciéndome
que el domingo iba a estar en casa comiendo fideos con mi hijo".
- "El 12 de octubre, cuando encontramos el cuerpo de Sebastián a 80 metros
del barranco, el perito criminalístico Hugo Delpozzi, que estuvo a cargo del levantamiento
del cuerpo, me hizo tomar un camino más complicado para demostrarme que no se
podía bajar caminando. Detrás nuestro se sacaron fotos y se filmaron huellas de
vehículo pero sólo se estudiaron los rastros más próximos al cuerpo y se dejó
pasar a los periodistas sin acordonar la zona".

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29 / AGO
/ 2000
Lo que dijo la prensa
[Clarín]
- Bordón: el padre dijo que lospolicías lo engañaron.
[Los
Andes] - Jefe policial de LaFalla comprometido por el testimonio de Luis Bordón.
[La
Nación] - Comprometen al ex subjefe de la policía.
[Página
12] - Crónica de una búsqueda imposible.
[La
Voz del Interior] - Bordón acusó al juez instructor.
[El
Sitio] - Luis Bordón responsabilizó a la policía y a
un juez por la muerte de du hijo.
[La Gaceta
de Tucumán] - Doloroso pedido de justicia.
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