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SÚBITO FINAL PARA EL CAREO ENTRE BORDÓN
Y MEDINA
La
tensión pudo más que la razón
El esperado
encuentro entre el ex subjefe de la policía mendocina y Luis Bordón fracasó. Los
gritos de ambas partes hicieron desistir al tribunal de contrastar dos versiones
encontradas sobre la "buena voluntad policial". También fracasó el intento de
la familia del oficial Cubillos por señalar en este juicio al padre de Sebastián
Bordón como instigador del asesinato de su propio hijo.
"Yo le voy a refrescar la memoria". Con
esta frase de Luis Bordón comenzó uno de los careos más rápidos realizados por
la justicia mendocina. Frente a él estaba sentado el que se supone fue el "cerebro"
de la red de encubrimiento, el subjefe de la policía Ignacio Medina.
"Usted no me va a refrescar nada. Todo esto es una estrategia de su defensa",
interrumpió a los gritos este policía que fue uno de los primeros en ser removidos
de su cargo tras la reforma policial en 1998.
El encuentro había sido solicitado por los abogados patrocinantes de la familia
Bordón para aclarar la contradicción de Medina cuando le afirmó a Luis Bordón
que el juez estaba viajando hacia Moreno para encontrarse con Sebastián. Es que
el policía, según Luis Bordón, decía tener un testigo que afirmaba que Sebastián
estaba dos días después de su desaparición en una casa de Moreno.
Aunque el tribunal pretendía aclarar la hipótesis de que Medina habría tenido
intención de alejar a Luis Bordón de la zona en la que dos días después se encontraría
el cadáver de su hijo (el ex subjefe de la policía incluso le ofreció pagarle
el pasaje o que lo trasladaba en un móvil policial), el precipitado resultado
del careo no tomó por sorpresa a ninguna de las partes.
"Usted es un mentiroso. Usted ordenó la salida de 3 comisiones policiales...",
dijo Bordón refiriéndose a los grupos policiales que participaron en la búsqueda.
La respuesta de Medina no tardó: "Usted no se acuerda de nada. Usted destruyó
mi carrera y a mi familia".
Aunque el tribunal pidió calma, poco pudo hacer. Medina sabía que si dialogaba
con Bordón sus contradicciones se harían evidentes. Su primer respuesta fue casi
un grito, dejando entrever una intención de concluir rápidamente. "Usted tuvo
responsabilidad en la muerte de mi hijo", dijo Bordón; pero ya había sonado la
campana que marcó el final del súbito duelo verbal: el tribunal los sacó a ambos
de la audiencia.
Pero esta no fue la última aparición de Medina en la audiencia de este lunes.
Volvió a ingresar minutos más tarde para ver un extracto del programa Gente que
busca Gente en el cual había anunciado el allanamiento al destacamento del Nihuil.
Aunque Medina había testimoniado anteriormente que no recordaba haber sido entrevistado
en este programa de TV, el video le sirvió -ahora sí- para refrescar su memoria.
"Lo que pasa es que ese día atendí a muchos medios de prensa y no recordaba esta
entrevista".
La lista negra
Pablo Domínguez es oficial ayudante en la División de Procesos Administrativos
(Asuntos Internos) de la policía mendocina. Domínguez fue el único policía presente
en el momento en que el Gobernador Lafalla y otros funcionarios de primera línea
confeccionaron el listado de los oficiales que serían dados de baja por su responsabilidad
en el crimen.
Según la defensa de los imputados, el gobierno de entonces había tomado la decisión
de remover a toda la cúpula policial. Sin embargo, el testimonio de Dominguez
sirvió para corroborar que el Poder Ejecutivo de la provincia modificó la nómina,
separando de la policía a los oficiales del móvil 739 y a los comisarios de las
comisarías de Malargüe y San Rafael, y al jefe de la Unidad Regional.
Amigos son los amigos
Por otra parte, la defensa de los imputados intentó abonar la teoría de una supuesta
"injerencia política" en el caso. Dos familiares del oficial Cubillos señalaron
por la mañana al abogado Giménez como el principal instrumento de esta hipótesis.
Según la esposa de este policía, sindicado como uno de los autores materiales
del crimen, dos veces la familia Cubillos fue contactada por un abogado que le
habría ofrecido a su marido "garantías para salir del país con pasaportes y una
nueva identidad".
Su testimonio fue breve. Es que luego atestiguó Carlos Enrique -hermano de Cubillos-
y él fue el principal instrumento de la defensa para citar al abogado antes mencionado.
Según declaró ante el tribunal, en los primeros días de diciembre de 1997 mientras
trabajaba como cajero del Banco de Mendoza, fue contactado por Carlos Orihuela
-esposo de la presidenta de COFAVI de Mendoza, Mirtha Orihuela- para participar
en una reunión reservada con el abogado Giménez.
Aunque los Orihuela fueron una de las primeras familias en acercarse a los
padres de Sebastián para ayudarlos en la búsqueda, este lunes se comprobó que
también ellos participaron de la red de encubrimiento orquestada por la policía
mendocina. Carlos Cubillos reveló la amistad que unía a su familia con la
presidenta de Cofavi. "Eran más amigos de mi hermano que mío. Se conocían desde
la juventud. Carlos Orihuela me fue a buscar la banco para decirme que un abogado
nos ofrecía sus servicios (...) Me insistió mucho y finalmente acepté reunirme
con él. Me llevó a una parrilla en la que estaban este abogado junto con Luis
Bordón y otra persona de quien no recuerdo su nombre. Cuando lo vi a Bordón me
aparté del grupo porque yo no quería tener nada que ver con él. Ahí fue cuando
este abogado Giménez me hizo el ofrecimiento", dijo.
Los dos testimonios tenían por objetivo involucrar al padre de Sebastián con la
instigación del crimen. Pero para que la jugada tuviera éxito hacía falta interrogar
al abogado en cuestión. Sin dilaciones, Navarro Juri -defensor del cabo Merelo-
reclamó citarlo, pero el tribunal echó por tierra la estrategia y rechazó el pedido.
Sus razones eran obvias: es un hecho que no tiene que ver directamente con el
juicio. "La prueba que usted presenta es impertinente y no tiene relación con
esta investigación", dijo el presidente del tribunal, Domingo Mauricio.
Intento fallido
Con su estrategia hecha trizas, la defensa del cabo Merelo buscó otra salida.
A pesar de que el tribunal le afirmó que no reciben presiones de nadie, Juri se
mostró preocupado por la "campaña de presión" que montó la familia de Sebastián,
en una supuesta injerencia al poder judicial. Su referencia aludía a la conferencia
de prensa realizada la semana pasada en el Congreso Nacional en la que se denunció
las amenazas y el robo de los archivos informáticos del estudio de los abogados
de la familia Bordón.

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Lo
que dice la prensa hoy
[Los
Andes] - Luis Bordón y "Nacho" Medina, un careo fallido.. |
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